¿Cuáles son los aspectos básicos que debemos tener en cuenta antes de contratar un servicio de hosting o alojamiento para nuestras páginas web? Esta guía lo ayudará a elegir la mejor alternativa.
¿Recuerda su primer sitio web? Me refiero al primer sitio web creado por usted. Claro, ¿cómo no recordarlo?
Si usted diseñó su primer sitio web por hobbie, diversión, o para pasar el tiempo, es probable que lo haya alojado en algún servicio de hosting gratuito. Es decir, en los servidores de una empresa que, a cambio de insertar publicidad en cada una de nuestras páginas, nos permitía alojar nuestro esplendoroso sitio web sin coste alguno para que cualquier persona del mundo con acceso a Internet pudiera visitarlo.
Ahora bien, cuando uno da unos pasos más adelante en lo que se refiere al diseño web, los hosting o alojamientos gratuitos quedan chicos por varias razones. Primero, por la publicidad que estos insertan en nuestros sitios. Segundo, por las prestaciones del servicio, que si bien en muchos casos no son malas, no nos alcanza para mantener un sitio web estable y competitivo.
Es por eso que surge la necesidad de contratar un servicio de hosting: usted pagará una mensualidad fija a cambio de un servicio de hosting que tendrá que satisfacerlo. ¿Por qué? Porque hay muchas empresas que ofrecen alojamiento, y un cliente descontento se convierte en un cliente perdido y sin vuelta atrás.
Entonces, habiendo tantas empresas ofreciendo servicios similares, y con una diferencia de precios relativamente pequeña, ¿cuáles son los aspectos a tener en cuenta a la hora de contratar un buen servicio de alojamiento o hosting? Aquí puedo darte algunos consejos básicos:
Esto es sumamente importante. Si lo que quieres es desarrollar un solo sitio web en el hosting contratado, y que no demande mucho espacio ni mucha transferencia (dos temas a tratar en los puntos siguientes), alcanzará con contratar un servicio de hosting barato, que no exceda el precio de un dólar al mes.
En cambio, si lo que tienes pensado es contratar un alojamiento para luego almacenar allí varios proyectos independientes, tendrás que desembolsar un poco más para conseguir más espacio y transferencia. De todas formas, el precio no debería exceder los 10 dólares mensuales.
Si sabes de antemano que vas a alojar uno o varios proyectos pesados, que demanden mucho espacio y, por supuesto, mucha más transferencia, el precio de un alojamiento bueno (muy bueno) puede llegar hasta los 20 o 30 dólares mensuales, aunque es sólo una aproximación.