Los extraños laberintos por los que nos quiere llevar Google Trends. Lily Collins es la hija de Phil Collins. ¿Y qué?
Si hoy, miércoles 8 de julio de 2009 a las 13 horas del Meridiano de Greenwich, uno tuviera una obsesión por ser leído por miles de personas, escribiría sobre Lily Collins, la hija de Phil. Al menos eso es lo que nos sugiere Triond a través de la incorporación en nuestra cuenta de los resultados de Google Trends.

Ok. Vale. Obviando el punto de que a uno no le interesa ni le apasiona ni le surge hablar sobre Lily Collins, de querer escribir sobre ella uno debería informarse. Allá vamos entonces. Una vez pasado el funeral de Michael Jackson (¿debería decir “Michael Jackson live memorial coverage” para captar la atención de los robots de Google?), uno se imagina que esta chiquita de 18 años se habrá metido en un lío.
Siendo un personaje de la farándula (hija de Phil Collins, está en Los Angeles, todo todo, el centro del mundo del espectáculo), uno piensa: se habrá dado una sobredosis de droga, se habrá matado en un accidente de tráfico o, tal vez más simpáticamente, quedó embarazada. El amarillismo por excelencia.
¡Pero no! Uno acepta la sugerencia de escribir por encargo y empieza a averiguar qué pasó con Lily Collins. Nada. Niente. Dentro de la sección “News”, el primer artículo que leo es sólo una descripción de la nueva famosa. Veo que el segundo artículo tiene algo más parecido a una noticia, y se titula “Collins misleads on yet another safety issue”. “¡Buenísimo!”, me dije, “seguro que la agarraron con drogas en el aeropuerto apenas antes de arribar al avión”. Error: el artículo es sobre “Corrections Minister Judith Collins”… ¡de Nueva Zelanda! Y así podría seguir. Lo único que podría decir es: Lily Collins está “hot” en Google Trends. ¿Y a mí, qué?
Mi punto es: ¿por qué tiene uno que seguir la “tendencia”? Es decir, comprendo que si uno quiere ganar visitas -y por ende regalías- debe escribir sobre algo que interese al público. Pero tengo una leve sospecha de que si adentro del globo no hay carne, esto no servirá de nada. Y eso sin hablar de la ausencia de pasión que genera escribir sobre algo que no te interesa realmente.