En el Internet, hay quienes pretenden ejercer como e-evangelistas liberales de la red, que con mensajes publicitarios pretenden hacer creer a los internautas, tal vez noveles, que el mismo cumple una función minimalista, reducido al enriquecimiento monetario, cuando el internet sirve para mucho más.
El navegar por el internet en nuestra cotidiana actividad, con mucha frecuencia nos encontramos con internautas de distintas categorías y niveles, cuyo mensaje incisivo es que el internet es la herramienta fundamental que debemos utilizar para ascender al nivel de rico y millonario. Tal vez, a ellos los podríamos identificar como los “e-evangelistas del liberalismo en la Red”. (Que para los fines de este trabajo de reflexión los llamaremos en adelante los e-evangelistas…).
Si analizamos el mensaje de cada e-evangelista, nos sorprenderá su enorme capacidad de visualización y hasta de predicción, que manifiesta para determinar a priori, sin relación física directa, que quién está frente al computador en contacto con su sitio Web en cualquier momento, es alguien que está en condición de menester, de pobreza o que su economía personal en esos momentos atraviesa por una crisis insuperable. ¡Sorprende la imaginación con que se manejan!
Sí es posible conocer la condición económica del internauta en cualquier parte del mundo, siempre y cuando lo hagamos de una manera respetuosa, profesional, seria y sistemática, sin duda comunicándole de manera amplia los fines de nuestra encuesta. Sin embargo, tendríamos que esperar la disposición del sujeto a responder la batería de preguntas, y comprometernos sin condición alguna a la privacidad absoluta de su identidad y de sus respuestas.
Sin duda, los e-evangelistas… deberán cuestionarle al navegante si lo qué busca en el internet, es encontrar la lámpara de Aladino o algún otro instrumento fantástico para hacerse rico o millonario en un tiempo tan mínimo como con frecuencia lo pregonan.
Todos/as debemos saber que existen en el Universo leyes, principios, reglas y valores fundamentales que nos los hayan enseñado o no, ahí están, son constitucionales, que no se deberían violar para sacar provecho propio en perjuicio de otros. A los e-evangelistas… les recomendamos para que no se sigan equivocando, re-leer entre otras obras escritas relacionadas las de Deepak Chopra, en particular “Las 7 leyes espirituales del éxito”.
Me parece una forma objetiva de identificar los nuevos retos que nos plantea el internet (que se vuelve ya un paso obligado para todos)