El uso y consumo racional, así como el sentido común, nos evitarían pérdidas de tiempo, virus no deseados y, peor aun, pérdida de dinero.
Veamos, si nos fijamos, aparte del archivo adjunto, recibimos una lista enorme de direcciones de correos y entre menor es la prudencia y la información de los usuarios, mayor es esa lista. Claro que, entre más circule, las dimensiones irán creciendo. Haciendo un balance, digamos que, en gran medida, estas cadenas intentan seguir en movimiento de un correo a otro y lo hacen buscando mover la solidaridad , la opinión pública, el miedo, la superstición, etc., para finalmente obtener listas de correos activos, en el mejor de los casos, que lleguen a manos de personas que viven de enviar publicidad no solicitada. Poniéndonos en lo peor, hackers que buscan correos para sacar información personal de usuarios. Esto último lo trataremos en la 2ª parte de este artículo.
Lo cierto es que si no queremos ser parte de los que expanden falsas informaciones, falsas cadenas de solidaridad y demás, pero si nos gusta informar o denunciar con lo que nos llega por este medio, en pocos segundos podemos averiguar si la información es fiable o no. Si nos dan datos de referencia, hacer la búsqueda en internet y enseguida nos saldrán resultados de su falsedad o veracidad. En una ocasión usaron los de una persona real y tuvo que crear un Blog para desmentir que su hijo estaba moribundo y pedir que dejaran de enviarle correos. También otras forma es copiando y pegando en el buscador parte del texto. Lo dicho, en cuestión de segundos sabremos la verdad .
Por último, usar siempre la opción CCO que tenemos en nuestros correos en la barra de dirección que significa copia oculta y pedir a nuestros contactos que hagan lo mismo. De esta manera no extendemos direcciones a diestro y siniestro por la red y preservamos nuestra intimidad y la de los otros.
Para saber más: Estafas, tecnología informática, nuevos medios de comunicación y consejos de seguridad 2