La necesidad de enviar sólo la información para que nuestro receptor pueda hacer una copia del objeto enviado.
La máquina receptora es en este caso enorme y bastante específica. Ya que la misma fábrica no puede reproducir todo tipo de objetos. Necesitaríamos todo un complejo industrial totalmente automatizado y capaz de producir cualquier objeto, lo cual se aleja mucho de la primera idea que teníamos de una máquina de pequeño tamaño fácilmente transportable. Construir tal centro de producción en cualquier parte no siempre es viable con lo cual el transporte va a ser inevitable. No siempre se dispone del espacio para construir, ni es viable económicamente, ni la información para construir algo se entrega o vende tan alegremente a cualquiera.
Si lo que estamos enviando es un objeto de componente animal o vegetal, puede que incluso vivo, el proceso de copia puede ser aún más largo, siempre que la ingeniería genética haya alcanzado el nivel de desarrollo necesario para crear seres vivos idénticos.
Algunos autores de ciencia ficción ya han recurrido a esta idea llegando a hacer copias hasta de seres humanos, lo cual nos hace literalmente eternos.
Quizá sea esto lo que traiga el futuro. Procesos de producción completamente automatizados donde la intervención humana fuera mínima. No estaría en cualquier caso la gente ociosa. La parte creativa sería siendo humana, la inspiración, la innovación y el desarrollo no llegarían a automatizarse nunca completamente pese los avances de la inteligencia artificial.