La necesidad de enviar sólo la información para que nuestro receptor pueda hacer una copia del objeto enviado.
Para enviar algo a alguna parte no debería de falta más que enviar la información para hacer una copia, no el objeto físicamente. Si pensamos en el correo tradicional lo que enviamos a nuestro receptor es la misma carta escrita en el mismo soporte. Llevamos nuestro sobrecito al buzón, allí lo recoge el servicio de correos, lo clasifica y finalmente lo entrega al remitente haciendo uso de los medios de transporte necesarios. Suena muy lento y muy anticuado todo esto y quizá no sea la manera más eficiente de hacer las cosas.
Si ahora pensamos en una llamada telefónica lo única que viaja es la información y nuestra voz es reproducida al otro extremo de la línea. Nuestro receptor no podría oírnos a esa distancia, pero sí puede oír una copia del mensaje transmitido prácticamente en tiempo real. Si es un fax lo que enviamos, de nuevo no es nuestra hojita de papel lo que el remitente recibe, sino la información para imprimir una hoja igual a la que metemos en nuestra maquinita. Un correo electrónico se envía y recibe de manera similar, lo mismo que un documento o una imagen que enviamos como archivo adjunto. Lo único que recibe el destinatario es la información.
Puestos a llegar más lejos, el siguiente paso sería un fax que permitiera copiar objetos. Pongamos que con nuestro maravilloso fax digitalizamos un teléfono móvil, y el fax de nuestro destinatario, con la información recibida, en poco segundos escupe un teléfono igual al que acabo de enviar. Increíble. De alguna manera esto existe, sólo que el tamaño del fax del receptor es seguramente algo mayor que el nuestro, ya que es toda una fábrica, y el proceso de ensamblaje del teléfono tarda algo más unos segundos. Aparte de eso no está totalmente automatizado ya que requiere intervención humana. Si nuestra fábrica estuviera automatizada al 100% y de todo el proceso de fabricación del teléfono se encargaran robots, entonces quizá el proceso fuera algo más rápido, dejando para los humanos únicamente el abastecimiento de materiales de esa fábrica/fax y quizá este proceso podría también automatizarse.