La idea germinó con una suave presión sobre su humor infantil, arrancándole una suave sonrisa cómplice de sí misma, brotándole la utilización del anonimato como refugio de su travesura.
Un análisis a manera personal del ser, el deber ser… y el querer para nuestras vidas.
Los ingresos residuales son los únicos por los que vale la pena partirse el alma.
Pericia, satisfacción y realización: los tres requisitos para conocer si algo es o no es tu vocación laboral.
Gracias al mercantilismo de la educación, buscar una profesión bien pagada era una buena idea en la era industrial. En la era de la información (hoy) es estúpido. Algunas universidades se están convirtiendo en “escuelas para pobres”.
Es asombroso el gran bienestar que se puede hacer en el mundo si no es la alabanza ajena lo que se espera.
La Orientación Vocacional vista de otro modo. La libertad de hacer lo que queremos nos conduce a la felicidad.