Las imágenes mostradas por la prensa de Bush y las de Saddam.
Este septiembre 11 se cumple otro año más del derribo de las Torres Gemelas y de toda la falsedad alrededor de ese acto. Se acusa a unos pobres terroristas de ser los culpables, pero ya miles saben que ése fue un “inside job”, un trabajo del propio poder.
Toda su energía se concentraba en sus penetrantes ojos negros, un par de bolas de fuego que vi fulgurar de picardía, de rabia y de miedo.