Qué tan malo puede ser dejarse llevar por las emociones, por el corazón, sin razonar ni dar cabida a la reflexión…
Un asesino que disfruta matando y una comparación para aquellos que se escandalizan con gente como ésta pero no ven sus propios pecados, que aunque menores para nosotros no dejan de conducir al mismo lugar.
Un protagonista de novela muy poco convencional: un monje detective del siglo XII. La autora es una británica que se anticipó al boom de la novela de suspenso en un ambiente religioso.