Aunque el dinero es la herramienta para la supervivencia, la mayor riqueza de una familia no es precisamente su patrimonio económico sino las ganancias obtenidas a través del desarrollo de valores que propicien el buen manejo de las riquezas.
El concepto de sostenibilidad se definió por primera vez en 1987 y, siguiendo esta definición, se dice que “… el desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades actuales sin poner en peligro los recursos naturales”.