¡Qué tristeza! Para mí, ni siquiera la palabra “depredador” o “predador” alcanza a definir al hombre.
Cómo podemos replantear varios paradigmas. Una mirada distinta del asunto.
Valores que la humanidad ha ido perdiendo con el tiempo, sumiendo al ser humano en aislamiento personal.
El dinero siempre ha sido un compañero incansable del ser humano. El destino del dinero puede estar en la erradicación de la pobreza, porque una vida de abundancia puede ser aceptable.
Un libro que nos ayuda a comprender el comportamiento humano desde una perspectiva animal.