Una perspectiva para repensar los espacios no formales de la familia, padres e hijos como una manera de formar la conciencia y despertar el amor por lo bueno y lo bello y ayudar a nuestro hijos a que cumplan su misión en esta tierra.
Las obligaciones que conllevan tener un hijo y las oportunidades y las opciones de desarrollo que se pierden.
La situación que vivimos es la que nosotros permitimos. Podemos cambiar cuanto sea necesario para poder ser felices.
Aspectos que toda persona debe considerar para enfrentar la situación.
Aunque no lo creas, tu éxito no depende de lo que te enseñaron ni del grado de maestría que logres en una carrera, sino de habilidades que puedes desarrollar tú mismo.
Muchos de nosotros como padres pensamos en darle siempre lo mejor a los hijos, que no tengan las carencias que nosotros sufrimos. Pero ¿hasta dónde es bueno consentirlos? ¿No les estaremos haciendo un mal en lugar de bien?