Fuertes incidentes en la fundación “Felices los niños” y los pobres motivos de la jueza, Miriam Rustán de Estrada, por los cuales ordenó el traslado.
El sexo se ha convertido en un tabú en la sociedad actual. La religión y la educación terminan reprimiendo y condenando un acto que bien encaminado es parte fundamental de nuestras necesidades fisiológicas. La igualdad entre hombres y mujeres ha permitido romper los roles tradicionales de sumisión de la mujeres.
Pero, en realidad, la represión de algunos deseos, como el responder con groserías, o el dedicarse a la vagancia teniendo la oportunidad de hacer algo por su vida fue lo que le sirvió para asegurarse cierta independencia y crearse un hábito necesario para satisfacer los deseos que él deseaba ver realizados.