Me gustaría ser asquerosamente rica… Bueno, millonaria… porque eso de “rica” ya lo soy, o por lo menos eso me dicen algunos. “Estás bien rica mamacita…”, me gritó el otro día en plena avenida un tipo…. “Sabrosa…”, remató su acompañante.
En verdad que mi boda fue un día especial que quedará grabado en mi corazón.
Todas las mañanas que soñé, las noches sin dormir y las tardes que no canté. En todas ellas estabas tú.
En los cuentos narran a un príncipe azul valiente, guapo, que da todo por nosotras. Pero sólo es eso, un cuento. ¿Cómo son los príncipes ahora?
El coche de Carlos de Inglaterra funciona con un combustible a base de derivados alimenticios.