Al existir límites (sean físicos, económicos o mentales) conocerlos da la posibilidad de abrir muchas alternativas que dan soluciones.
Muchos piensan que lanzando una moneda al aire, si sale cara varias veces seguidas, la probabilidad más cierta es que la siguiente salga cruz, pero no es así.
Existen leyes inmutables que controlan el universo. También existen leyes del desarrollo personal, las cuales pueden aplicarse a varias áreas de la vida. Su conocimiento colabora para usarlas a nuestro favor y no en nuestra contra.