Esa idea estaba concebida para hacerle más cómoda la vida a los San Bernardo, y en opinión de su amo, para dormir más de 10 horas, reposar otras cuatro y comer, con gran apetito, en el menor tiempo posible.
Los riesgos de no obedecer las indicaciones de la tripulación al intentar levantarse del asiento nada más aterrizar. Quizá después de leer esto ya no lo haga más.