Como lo prometí, les contaré sobre algunas anécdotas mías en las escuelas en las que he estado. No son muchas pero sí tengo algo que contar.
La timidez provoca reacciones fisiológicas en situaciones donde se espera alguna respuesta social de un individuo, como tensión, se ruboriza con facilidad, sube el ritmo cardiaco, sudoración de las manos, ganas de orinar, se le seca la boca para hablar y cambia el timbre de su voz involuntariamente, cuando conversa le cuesta mirar a los ojos, y prefiere evitar la confrontación huyendo.