Muchos años después le escuché al señor Franco explicar lo que realmente sucedió en aquella ocasión.
Si bien la mudanza significa mejorar en muchos aspectos, también implica la modificación de ciertos hábitos arraigados (comprar en la conocida despensa de enfrente, conocer y conversar con los vecinos, salir al trabajo con el tiempo justo, recibir tus facturas, resúmenes de tarjetas de crédito y demás correspondencia sin inconvenientes…).