La cuestión es que tú y sólo tú tienes la capacidad de crear magia en tu mente. La elección te corresponde siempre a ti.
Tú, como la mayoría de personas, probablemente estés convencido de que si algo es real no puede ser mágico y si es mágico no puede ser real.
Un rayo lo deja inconciente y al despertar puede curar al más enfermo. Es la historia real de un niño de Indonesia.
Llegué a la clínica donde se encontraba mi tía. Esperé a que la visita saliera para entrar a verla, entré a su habitación. Según el dictamen médico, se encontraba grave, a punto de morir. Su ilusión era verme; me observó, se levantó de la cama, me abrazó. Los médicos no se explican tal milagro. Sólo comprendí que el Señor Jesucristo me había usado.
La magia blanca está al alcance de todos sin límites, incluyendo los más místicos de la religión. La Iglesia apartó de su léxico la palabra “magia” después de la Inquisición.
Lo que pidas con deseos y de corazón, el universo conspirará de todas formas para que tus deseos sean realidad.