Se denomina “obra gruesa” a la primera parte de cualquier proyecto que consiste en la ejecución de actividades que comprenden la estructura principal gruesa de un edificio y cuyo alcance no tiene una regla fija definida, pero un alcance aproximado comprende desde las fundaciones hasta la cubierta.
Hablar de riqueza debe convertirse en un hábito de la persona, viendo la riqueza como un conjunto de bienes espirituales y materiales que puedan reunir toda la felicidad humana. En nuestras manos está la decisión de construirla.