No necesariamente hay que cocinar carne, los vegetarianos también pueden disfrutar de un buen asado. Usted puede asar choclos (maíz joven), papas, cebollas, batatas, calabazas y todo lo que su imaginación le permita.
A finales del siglo XIX, entre los preparados medicinales que se vendían en las boticas, estaban las hojas de acebo para el alivio de muchas e incontables dolencias, como el cólico, el sarampión o la tos ferina.