Se molestó tanto que se atrevió a ponerme una mano encima. Me empujó dejándome sus manos marcadas en mis brazos, me puse a gritar como desesperada, pidiendo ayuda; estábamos él y yo solos en la oficina, no había quién me ayudara, le comencé a decir mil groserías, que me soltara que me estaba haciendo daño.
El problema que hay en Venezuela entre el presidente y el pueblo.
No quiero ofender a nadie, pero es que no puedo evitarlo. Si alguien me demuestra lo contrario, mis alabanzas. Estoy deseando creer.
La impunidad del Estado que protege mandos militares del 29 de Mayo, que asesinaron a estudiantes de la Universidad Nacional del Altiplano, Puno.
El gobierno colombiano está violando la ley cuarta sobre nivelación salarial para los trabajadores de la justicia. Ese incumplimiento le impide declarar ilegal el paro laboral en la justicia. Los huelguistas anuncian que continuarán el cese.