Basado en las altas probabilidades de vida fuera de este mundo y el ocultamiento de los gobiernos.
Basado en un hecho real acontecido en Dique Luján, provincia de Buenos Aires, Argentina. Algunos de sus protagonistas aún viven allí.
El conocimiento más grande, la mayor sabiduría, es conocernos a nosotros mismos pero sobre todo conocer a Dios.
Hay cuatros cosas que nos hacen iguales a todos sin excepción alguna: la muerte, el sol y la luna, el pecado que compartimos todos y una cosa más, la más importante, el juicio divino de un Dios misericordioso, sí, amoroso, sí, pero sobre todo justo y santo.
Como dice B.Boutros Ghali, “la humanidad tiene dos alas, una es el hombre y la otra es la mujer; hasta que ambas no estén igualmente desarrolladas no podremos volar… y la humanidad necesita volar”.
Cada día al despetar te das cuenta que estás en un mundo que cada día se vuelve más loco. No es un sueño; tú y yo estamos aquí muriendo de a poco cada segundo.
¿Cómo sería poder sentir el dolor que le has causado a la gente? Y sentir que te reclama, sentir su rabia, su angustia. ¿Qué tan duro sería sentir tu propia dureza?
¿Por qué la gente oculta, simula, como queriendo engañarse de la existencia de hechos y circunstancias que llenan de vergüenza culpable la mente y el alma, cada vez que se le evoca?
Alguien dijo “una imagen vale más que mil palabras”. Pero, ¿no crees que mil palabras pueden crear tantas imágenes como personas quieran liberarse en este juego?