<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Autorneto &#187; honradez</title>
	<atom:link href="http://autorneto.com/tag/honradez/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://autorneto.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 29 Jul 2011 19:53:25 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Una muestra de honradez</title>
		<link>http://autorneto.com/literatura/cronicas/una-muestra-de-honradez/</link>
		<comments>http://autorneto.com/literatura/cronicas/una-muestra-de-honradez/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 28 Dec 2008 10:58:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><a target="_blank" href="http://www.triond.com/users/mythos">mythos</a></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<category><![CDATA[aseguradora]]></category>
		<category><![CDATA[Dinero]]></category>
		<category><![CDATA[honradez]]></category>
		<category><![CDATA[honrado]]></category>
		<category><![CDATA[muestra de honradez]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>
		<category><![CDATA[recuperar el dinero]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://autorneto.com/literatura/cronicas/una-muestra-de-honradez/</guid>
		<description><![CDATA[Esta noticia verdadera fue relatada en un periódico neoyorkino (New York Times) en la década de los cuarenta, y muchos ciudadanos lectores comenzaron a relatarse, en muchos centros sociales y reuniones, sucesos de excepcional honradez.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En cierta ocasi&oacute;n un trabajador que regresaba apurado a su hogar, muy cerca de un balneario cordillerano, en el sur, por casualidad, al meter la mano al bolsillo enredo todo su dinero, y al sacarla saltaron afuera 70 d&oacute;lares en billetes. Y una sorpresiva r&aacute;faga de viento los barri&oacute; en forma violenta y los env&iacute;o a muchos lugares. Este trabajador perdi&oacute; toda posible esperanza de recobrar su dinero.</p>
<p>Fue, de todas maneras, a la estaci&oacute;n de polic&iacute;a para dejar una constancia de su p&eacute;rdida, y fue gratamente sorprendido cuando se entero que 35 d&oacute;lares acababan de ser devueltos por un honrado vecino comerciante que se los hab&iacute;a encontrado cerca de su negocio. Aun estaba en la polic&iacute;a cuando llego otra vecina con un billete de 10 d&oacute;lares, y finalmente llego otro con lo 25 d&oacute;lares faltantes, el viento los hab&iacute;a depositado a sus pies cuando se dirig&iacute;a a las compras diarias. De esa manera, este hombre recobro todo el dinero perdido.</p>
<p>Esta noticia verdadera fue relatada en un peri&oacute;dico neoyorkino en la d&eacute;cada de los cuarenta (New York Times), y muchos ciudadanos lectores comenzaron a relatarse, en muchos centros sociales y reuniones, sucesos de excepcional honradez. Todas estas narraciones terminaron convirti&eacute;ndose en un concurso. Se les pidi&oacute; a las personas que relatasen el m&aacute;s incre&iacute;ble ejemplo de honradez personal del que tuvieran conocimiento. Solo pod&iacute;an ser enviados aquellos casos en que el afectado hubiese perdido una importante cantidad de dinero a causa de su honradez. Llegaron cientos de casos a la redacci&oacute;n del peri&oacute;dico, y luego de analizar muchas an&eacute;cdotas, los encargados de elegir los mejores se decidieron por dos, como los mejores:</p>
<p>Durante la gran &eacute;poca de los veleros, un agente de seguros navieros de una ciudad portuaria de Nueva Inglaterra fue visitado por un amigo que deseaba asegurar un velero de su propiedad que se encontraba, en ese momento, en altamar y llevaba un cargamento de valor. Su amigo el asegurador redacto los datos de rigor en una peque&ntilde;a libreta. Los dos quedaron de acuerdo en que la p&oacute;liza legal seria terminada y firmada al d&iacute;a siguiente. Cuando el nuevo d&iacute;a llego, el due&ntilde;o del velero llego muy temprano a ver a su amigo.</p>
<p>El propietario del velero le dijo al asegurador que ese era su d&iacute;a de suerte, porque acababa de saber que su peque&ntilde;o barco se hab&iacute;a hundido antes de que se hubiera formalizado la p&oacute;liza.</p>
<p>El asegurador, se acomodo en el asiento, y con mucha dignidad le dijo: &ldquo;Su velero esta asegurado se&ntilde;or&rdquo;.</p>
<p>Este relato ocupo el segundo lugar en el listado, pero el primero, elegido por unanimidad, fue este:</p>
<p>Un se&ntilde;or fue a la estaci&oacute;n de trenes para despedir a un amigo. Estaban en la v&iacute;spera de un famoso juego de azar de navidad en que el premio mayor era de dos millones de pesos. Antes de partir su amigo, este le dijo, que ir&iacute;a a comprar un numero del sorteo, a lo que el otro le respondi&oacute; que tambi&eacute;n comprara otro para el, en los precisos momentos en que part&iacute;a el tren.</p>
<p>Cuando el viajero regreso, lo primero que su amigo le dijo que lo felicitaba de todo coraz&oacute;n, ya que su boleto hab&iacute;a ganado el premio mayor del sorteo de navidad.</p>
<p>La perplejidad del reci&eacute;n llegado le hizo preguntar que como sabia que era su boleto y no el de el. A lo que su honrado amigo le dijo que cuando los compro meti&oacute; cada boleto en un sobre diferente con el nombre escrito en la solapa.</p>
<p>&iquest;Ser&aacute; posible, en estos tiempos, tan incre&iacute;bles muestras de honradez?</p>
<div id="flagit_div" class="flagItDiv" style="display:none;margin-top:3px;margin-bottom:10px;height:25px;"><div id="flagReasonsDiv" style="display:block;float:left;margin-right:5px;">
					<select id="flagReasonsSelect" onChange="flagReasonChanged(569655);" style="font-size:11px;">
						<option value="">Flag It</option>
						<option value="spam">Spam</option>
						<option value="adult">Adult Content</option>
						<option value="plagiarism">Plagiarism</option>
						<option value="insufficient-quality">Insufficient Quality</option>
						<option value="redirect">Wrong Category</option>
					</select>
				</div><div id="palagrizedUrlDiv" style="display:none;float:left;">
					<input type="text" id="palagrizedUrl" style="font-size:11px;" value="enter plagiarized url...">
					<input type="button" onClick="doFlagIt(569655)" style="font-size:11px;" value="Go">
				</div><div id="masterCategoriesDiv" style="display:none;float:left;">
					<select id="masterCategoriesSelect" onchange="doFlagIt(569655);" style="font-size:11px;">
						<option value="">Select the Right Category</option>
						<option value="27">About Writing</option>
						<option value="59">Autos</option>
						<option value="21">Books</option>
						<option value="16">Business</option>
						<option value="22">Computers</option>
						<option value="3">Creative Writing</option>
						<option value="13">Domestic</option>
						<option value="6">Gaming</option>
						<option value="2">General</option>
						<option value="8">Health</option>
						<option value="20">Internet</option>
						<option value="19">Movies</option>
						<option value="26">Music</option>
						<option value="30">News</option>
						<option value="29">Offbeat</option>
						<option value="55">Pets</option>
						<option value="54">Poetry</option>
						<option value="9">Recipes</option>
						<option value="11">Religion</option>
						<option value="32">Science</option>
						<option value="57">Short Stories</option>
						<option value="12">Society</option>
						<option value="17">Sports</option>
						<option value="18">Television</option>
						<option value="15">Travel</option>
						<option value="53">Women</option>
					</select>
				</div></div><script type="text/javascript">if (typeof triond_writer_id != "undefined") document.getElementById('flagit_div').style.display='block';</script>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://autorneto.com/literatura/cronicas/una-muestra-de-honradez/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Don Quiñones</title>
		<link>http://autorneto.com/literatura/cuentos/don-quinones/</link>
		<comments>http://autorneto.com/literatura/cuentos/don-quinones/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 19 Apr 2008 09:47:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><a target="_blank" href="http://www.triond.com/users/joaqu%C3%ADn+piedrabuena">joaquín piedrabuena</a></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[amistad]]></category>
		<category><![CDATA[frente alta]]></category>
		<category><![CDATA[honradez]]></category>
		<category><![CDATA[ternura]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://autorneto.com/literatura/cuentos/don-quinones/</guid>
		<description><![CDATA[A un ser humano excepcional, un padre, un amigo, un hombre de bien.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los chicos siempre jug&aacute;bamos al f&uacute;tbol.</p>
<p>En los potreros, en el club Raver, en el patio de la escuela.</p>
<p>Donde hubiera espacio, tiempo y una pelota all&iacute; se armaba el juego.</p>
<p>Tal vez yo me dediqu&eacute; m&aacute;s que muchos de mis compa&ntilde;eros a ese deporte porque mi meta era ser futbolista de alg&uacute;n club importante.</p>
<p>Recuerdo que mi madre me llev&oacute; al m&eacute;dico porque estaba muy delgado. Ten&iacute;a 11 a&ntilde;os para ese entonces. El doctor Pal&oacute;poli me prohibi&oacute; jugar por un tiempo y me recetaron vitaminas: un remedio llamado &ldquo;Calcifor&rdquo;.</p>
<p>No hice mucho caso a la restricci&oacute;n. Me escapaba a la siesta y desde las dos o tres de la tarde volv&iacute;a a eso de las siete a mi casa, donde me esperaban los rezongos de do&ntilde;a Aurelia.</p>
<p>En ese club Raver jugaba con personajes que quedaron grabados en mi mente y conformaban un mundo m&aacute;s bien ajeno al colegio: el gordo &ldquo;Lavandina&rdquo;, el &ldquo;Pat&oacute;n&rdquo; Sosa, los cordobeses Sodero, que eran tres hermanos, el &ldquo;Rey&rdquo; Erize, los &ldquo;vascos&rdquo; Chichirico. Todos ellos eran mucho m&aacute;s grandes que yo.</p>
<p>Hab&iacute;a un vecino, el &ldquo;Negro&rdquo; Ferreira. Con el termin&aacute;bamos de jugar y pas&aacute;bamos por el almac&eacute;n de Don Julio y nos compr&aacute;bamos unas fetas de salame mil&aacute;n, algo de pan y, si alcanzaba,  una gaseosa. Entonces sentados contra la pared del frente com&iacute;amos a gusto.</p>
<p>Aquel &ldquo;negro&rdquo; Ferreira me ense&ntilde;&oacute; algo m&aacute;s en la vida: no malgastar el dinero en golosinas.</p>
<p>El trabajaba y ayudaba en su casa. Sab&iacute;a lo que era pasar necesidades y esa &ldquo;escuela&rdquo; a mi me costaba entenderla.</p>
<p>De mis compa&ntilde;eros, &ldquo;Cacho&rdquo; Galarza fue, quiz&aacute;s, quien m&aacute;s se &ldquo;prend&iacute;a&rdquo; en aquellos partidos con &ldquo;los grandes&rdquo;. &Iacute;bamos al mismo grado pero en distintas aulas. Cacho jugaba muy bien al f&uacute;tbol.</p>
<p>En la escuela, nos junt&aacute;bamos todos: Juli&aacute;n Mart&iacute;n, Daniel Lencina, Roberto Atienza, Rub&eacute;n Sachetto, el &ldquo;Tano&rdquo; Carmelo Grecco, Huguito Lapena, el mismo &ldquo;Cacho&rdquo; Galarza y algunos otros.</p>
<p>Jug&aacute;bamos, a veces fuera de Los Cardales, en Capilla del Se&ntilde;or. Sol&iacute;amos ganar y perder.</p>
<p>As&iacute; pas&aacute;bamos la vida entre la escuela y los juegos. Sin embargo en escena aparecer&iacute;a alguien que yo no olvidar&iacute;a jam&aacute;s: Don Qui&ntilde;ones. El padre de Mar&iacute;a In&eacute;s.</p>
<p>Lo recuerdo algo canoso y con una sonrisa sencilla y mansa siempre dibujada en su rostro. Su mirada y su voz paternal transmit&iacute;an para nosotros una calma &uacute;nica.</p>
<p>Le gustaba de alma el f&uacute;tbol. Nos junt&oacute; a todos. Nos educ&oacute; con esa ense&ntilde;anza que no imparten los libros, pero que nace de lo m&aacute;s profundo del coraz&oacute;n de las personas honradas.</p>
<p>Yo lo miraba, lo escuchaba hablar cuando nos daba instrucciones para los partidos, cuando nos alentaba, y me sent&iacute;a reconfortado, seguro de m&iacute; mismo.</p>
<p>Don Qui&ntilde;ones no nos estaba ense&ntilde;ando a jugar al f&uacute;tbol solamente, nos estaba ense&ntilde;ando a vivir, a pelearle a la vida como &eacute;l lo hac&iacute;a.</p>
<p>Hab&iacute;a que verlo caminar. La frente bien alta, como lo hacen los que no tienen nada que esconder. Como lo hacen los hombres de bien. Cuando estiraba los brazos explicando algo, se habr&iacute;a todo su ser. Ese es el Don Qui&ntilde;ones de mi infancia eterna.</p>
<p>Una vez se organiz&oacute; un torneo &ldquo;rel&aacute;mpago&rdquo; entre algunas escuelas de la zona y nosotros participamos defendiendo los &ldquo;Colores&rdquo; de Los Cardales.</p>
<p>Llegamos a la final ese d&iacute;a. Hasta las maestras nos fueron a alentar. Recuerdo que detr&aacute;s del arco estaba la querida Marta D&#8217;agostino.</p>
<p>El rival era Capilla del Se&ntilde;or.</p>
<p>Aunque &eacute;ramos locales sab&iacute;amos que ellos ten&iacute;an un buen equipo. Adem&aacute;s, como ya nos conoc&iacute;an y sab&iacute;an de nuestro juego, su t&eacute;cnico me pon&iacute;a un jugador sigui&eacute;ndome por todas partes de la cancha para que yo no pudiera hacer las veces de armador. Ese jugador pegajoso ten&iacute;a el apodo de &ldquo;Paisano&rdquo;</p>
<p>En realidad me anulaba, lo &uacute;nico que consegu&iacute;a yo  era apartarlo del resto de su equipo para que mis compa&ntilde;eros pudieran hacer algo.</p>
<p>El partido fue dif&iacute;cil desde el comienzo. Al poco tiempo marcaron  un gol y el mundo se ven&iacute;a abajo. Termin&oacute; el primer tiempo y nos sentamos al costado de la cancha con una sensaci&oacute;n de frustraci&oacute;n.</p>
<p>-&iexcl;Vos no agarraste una! me increp&oacute; &ldquo;Cacho&rdquo; Galarza.</p>
<p>-Y que quer&eacute;s, si no me puedo sacar al &ldquo;Paisano&rdquo; de encima, -respond&iacute;-</p>
<p>-&iquest;Qu&eacute;?, &iquest;le ten&eacute;s miedo?, insist&iacute;a Cacho.</p>
<p>Iba a contestarle mal cuando la voz paternal de Qui&ntilde;ones me fren&oacute;.</p>
<p>-Tranquilo muchachos. Nada est&aacute; perdido, falta el segundo tiempo.</p>
<p>Nos areng&oacute; un poco. Dio consejo e imparti&oacute; instrucciones para revertir la situaci&oacute;n.</p>
<p>Faltando poco para empezar, Qui&ntilde;ones me tom&oacute; del brazo y me llev&oacute; aparte.</p>
<p>-&iquest;Est&aacute; pegajosa la marca, verdad?, me dijo con una sonrisa inolvidable, -pero ten&eacute;s que sac&aacute;rtela de encima con un poco de astucia. Intent&aacute;lo, pens&aacute;lo, fijate que el &ldquo;Paisano&rdquo; es grandote y lento para reaccionar, no te apichon&eacute;s.</p>
<p>Nos volvi&oacute; a reunir y nos dijo:</p>
<p>-&iexcl;Tenemos que ganar si o si! Miren toda la gente que los vino a ver triunfar. &iexcl;Delen con  el gusto!</p>
<p>Salimos y el partido parec&iacute;a tomar las mismas caracter&iacute;sticas que en el primer tiempo.</p>
<p>Yo segu&iacute;a anulado por este flaco de piernas largas y duras como el algarrobo. Parec&iacute;a mi sombra.</p>
<p>De pronto record&eacute; los consejos de Qui&ntilde;ones, &ldquo;es grandote y lento para reaccionar&rdquo;.<strong> </strong></p>
<p>En un momento Sachetto avanzaba con la pelota y tiro un centro al &aacute;rea para ver si alguien llegaba. Me hice el distra&iacute;do y amagu&eacute; volver en sentido opuesto a donde ir&iacute;a la pelota. El &ldquo;Paisano&rdquo; se dio vuelta tambi&eacute;n pero  por reflejo mir&oacute; hacia su &aacute;rea, yo gir&eacute; al instante y en segundos me encontr&eacute; con la pelota que Rub&eacute;n hab&iacute;a puesto como &ldquo;con la mano&rdquo;. Con mi pierna h&aacute;bil, la izquierda, saqu&eacute; un zurdazo que se clav&oacute; en el &aacute;ngulo derecho del arquero.</p>
<p>El empate nos fortaleci&oacute;. Yo mir&eacute; a Qui&ntilde;ones quien me levant&oacute; la mano derecha con el pulgar hacia arriba. Vi su rostro encendido de euforia, como si fuera un chico m&aacute;s.</p>
<p>Lo que sigui&oacute; fue incre&iacute;ble. El &ldquo;Paisano&rdquo; no pudo pararme por el resto del partido. Entre Galarza, Sachetto y yo los volvimos locos.</p>
<p>Rub&eacute;n Sachetto marc&oacute; un golazo y ganamos 2 a 1. Nos llevamos los trofeos y todo fue algarab&iacute;a entre aquellas almas criollas que nos hab&iacute;an ido a alentar. Aun hoy resuenan sus gritos de alegr&iacute;a en mis o&iacute;dos.</p>
<p>Pero lo que m&aacute;s recuerdo es el abrazo con nuestro querido t&eacute;cnico.</p>
<p>El tiempo fue pasando y no pude volver a ver a Qui&ntilde;ones. Sin embargo dentro de m&iacute; qued&oacute; mucho de &eacute;l.</p>
<p>Pienso que a veces, en las confrontaciones diarias que se sucedieron a trav&eacute;s de los a&ntilde;os,  me falt&oacute; el calor de su abrazo, la calidez de sus palabras, la franqueza de su mirada, y la aprobaci&oacute;n de su mano derecha con el pulgar levantado.</p>
<p>Se que &eacute;l sigui&oacute; por sus rumbos juntando ni&ntilde;os con el f&uacute;tbol.  Pero m&aacute;s que adiestrarlos para correr detr&aacute;s de una pelota,  Qui&ntilde;ones les ense&ntilde;ar&aacute; a gambetear los obst&aacute;culos que este mundo les pondr&aacute; en el camino.</p>
<p>Los chicos que rode&aacute;bamos a Don Qui&ntilde;ones en las tardes futboleras del pueblo, nunca olvidaremos su paso por nuestras vidas.</p>
<p>Es que &eacute;l siempre estar&aacute;  habitando los recovecos de la memoria de aquella  infancia eterna de Los Cardales.</p>
<div id="flagit_div" class="flagItDiv" style="display:none;margin-top:3px;margin-bottom:10px;height:25px;"><div id="flagReasonsDiv" style="display:block;float:left;margin-right:5px;">
					<select id="flagReasonsSelect" onChange="flagReasonChanged(147056);" style="font-size:11px;">
						<option value="">Flag It</option>
						<option value="spam">Spam</option>
						<option value="adult">Adult Content</option>
						<option value="plagiarism">Plagiarism</option>
						<option value="insufficient-quality">Insufficient Quality</option>
						<option value="redirect">Wrong Category</option>
					</select>
				</div><div id="palagrizedUrlDiv" style="display:none;float:left;">
					<input type="text" id="palagrizedUrl" style="font-size:11px;" value="enter plagiarized url...">
					<input type="button" onClick="doFlagIt(147056)" style="font-size:11px;" value="Go">
				</div><div id="masterCategoriesDiv" style="display:none;float:left;">
					<select id="masterCategoriesSelect" onchange="doFlagIt(147056);" style="font-size:11px;">
						<option value="">Select the Right Category</option>
						<option value="27">About Writing</option>
						<option value="59">Autos</option>
						<option value="21">Books</option>
						<option value="16">Business</option>
						<option value="22">Computers</option>
						<option value="3">Creative Writing</option>
						<option value="13">Domestic</option>
						<option value="6">Gaming</option>
						<option value="2">General</option>
						<option value="8">Health</option>
						<option value="20">Internet</option>
						<option value="19">Movies</option>
						<option value="26">Music</option>
						<option value="30">News</option>
						<option value="29">Offbeat</option>
						<option value="55">Pets</option>
						<option value="54">Poetry</option>
						<option value="9">Recipes</option>
						<option value="11">Religion</option>
						<option value="32">Science</option>
						<option value="57">Short Stories</option>
						<option value="12">Society</option>
						<option value="17">Sports</option>
						<option value="18">Television</option>
						<option value="15">Travel</option>
						<option value="53">Women</option>
					</select>
				</div></div><script type="text/javascript">if (typeof triond_writer_id != "undefined") document.getElementById('flagit_div').style.display='block';</script>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://autorneto.com/literatura/cuentos/don-quinones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

