Para Derridá y para Stiegler vivimos en un mundo de fantasmas y espectros que condicionan nuestra existencia, pues son las huellas y la memoria de nuestro pasado. Aquí no se habla de nada sobrenatural, más bien se habla de aquello que es más propio y natural de la humanidad, a saber, su esencia técnica y su deseo de conservar lo ya pasado, así como de su tendencia a destruir todo lo que es recuerdo y cicatriz. La tecnología, los fantasmas y el arte fotográfico desde su cara ontológica.
¿Te has preguntado alguna vez si tus seres queridos fallecidos vienen a visitarte de vez en cuando? ¿Has experimentado algo inusual o inexplicable pero tienes miedo de investigar? En los siguientes párrafos encontrarás algunas respuestas para esta y otras preguntas.