Esta fundación busca crear conciencia de que la gente discapacitada puede llegar a ser empresaria, tener un trabajo digno, comprar cosas, divertirse o realizar cualquier cosa sin necesidad de la caridad de nadie.
Hace 30 años que Don Francisco (Mario Kreutzberger) inició esta solidaria iniciativa, y este año estuvo lleno de nostalgia y satisfacción al lograr la meta.
Y apenas son las primeras. Hace un par de días empezaron los Juegos Paralímpicos y los atletas con capacidades diferentes obtuvieron ya tres medallas de oro. No hubo transmisiones especiales por parte de las televisoras, ni entrevistas en vivo, ni festejos del “compayito” ni lágrimas de Rosique. ¿Vale más una medalla “normal” que una de un atleta incapacitado?
“Y a ti qué te afecta, pendejo”. Esta dura frase me fue reventada en la cara, creo que realmente sí somos un país de discapacitados, sobre todo moralmente.