“Acabar con el DAS es una simple triquiñuela del presidente Uribe para entretener a la opinión frente a la gravedad de las intercepciones telefónicas”, dicen los precandidatos presidenciales. “¿Quién garantiza que el nuevo ente no siga cometiendo el mismo delito, si son órdenes superiores?”, se preguntaron.
Pandemias, crisis, terrorismo, inseguridad… los medios de comunicación de todo el mundo hablan sólo de esto. ¿Hay alguien detrás de todo esto?
Cuando llegó ese oscuro día de justicia, en abril del 82, el pueblo entero se despertó sin ser llamado. Como tantas otras veces el pueblo entero quiso demostrar que era un pueblo orgulloso, sano y capaz de ser “uno” frente a la adversidad.
Esto sucedió en el siglo pasado. Suena algo sepia, pero por más que carga tiempo no es tanto. Sin dudas hay cosas que sucedieron mucho antes y otras mucho más atrás aun. Esto fue en una aburrida tarde en la escuela Aurelia Viera, Gaboto y Gonzalo Ramírez.
El prolijo, militante tupamaro detenido por la dictadura militar uruguaya y encarcelado por muchos años. En el entierro de un asesinado, cuyo cuerpo fue descubierto luego de 30 años de su muerte.
La situación cultural hoy en día: pareciera que el vulgo ha hecho suya la palabra democracia.