Dedico este libro a Lola, mi esposa, que durante tantos años ha estado a mi lado en los buenos y en los malos momentos y a nuestros cinco hijos, Juan, Samuel, Ruth, Esther e Isabel. Espero que el día de mi muerte puedan ver en mí la imagen de Jesucristo.
Las verdades de la vida. El hombre sufre por sus pecados pero Dios nos ofrece una felicidad infinita a pesar del sufrimiento mundano.
“…Te doy cinco minutos, desahógate. No pienses que no tengo nada más que hacer, y si te saludé fue pura cortesía…” Escuchaba en la radio el último “hit” de Gloria Trevi. Analizando la letra de la pegajosa cancion llegué a la conclusión de que no aportaba nada a mi vida…
Hay tantas razones para ser feliz. ¿Lo sabes? En verdad hay tantas razones a pesar de eso que hoy te distrae.
Escrito que muestra el valor de la entrega a la vida católica y cómo podemos cumplir a Cristo desde nuestras distintas formas de vida.
Este muchaco le vendió su alma al demonio. ¿Harías cualquier cosa por dinero? ¿Estarías dispuesto a vender tu alma?