Todo lo que decimos lo hacemos con cariño y amor pero también con odio, resentimienmto, coraje, celos, angustia, envidia, deseo de herir o molestar, y esto nos afecta de diferentes maneras.
Una de tantas historias de amor que suceden día a día en las calles de nuestra ciudad.
Nunca había tenido un perro viviendo en casa. Ahora tengo un perro precioso, mezcla de labrador con golden. Experiencia increíble, estoy sorprendida.
El amor, la gran admiración y generoso cariño que eran capaces de sentir lo demostraban de muchas diferentes maneras, logrando con ello plasmar en sus letras el sabroso calor de la sincera familiaridad.