“Cada mañana, decenas de infortunados hacen cola frente al portón trasero del templo aguardando la caridad que brinda el buen corazón del hermano José”.
La gente empieza a usar la razón y a descreer de las doctrinas de la Iglesia y del concepto de Dios como lo conocemos hasta ahora.
Obtener equilibrio en la vida y mantenerlo de forma disciplinada es quizás el secreto de la felicidad, o quizá solo el secreto para una vida con una satisfacción duradera.