Pero lo que más sorprende es que la hembra pone huevos semejantes a los de un reptil, luego los calienta como una gallina y los amamanta como un mamífero.
Si os hablo acerca de Bear Grylls quizá no sabéis a quién me refiero, pero si os hablo acerca del hombrecillo simpático que aparece todas las mañanas en cuatro comiéndose todos los bichos del camino…