Esta dolencia sólo puede ser resultado de un grave y crónico desequilibrio térmico del organismo, lo cual explica que sea muy rara en los niños, presentándose generalmente después de los treinta años.
Tratamiento. Mi régimen de salud mediante el Equilibrio Térmico del cuerpo, realiza con cierta facilidad la curación de las úlceras estomacales sin dejar consecuencias nocivas, como la estrechez o la caída del estómago que producen los medios artificiales. Se debe tratar todo el cuerpo para mantener el equilibrio térmico.
Cuando se produce una hemorragia es indispensable el reposo en cama y para disminuir la presión de la sangre en el estómago se mantendrá día y noche la cataplasma de todo sobre el vientre, cambiándola cada cuatro horas. También la cataplasma de cuajada de leche renovada cada ocho horas es muy eficaz como descongestionante.
Los dos primeros días conviene abstener al paciente de alimentos y sólo podrá beber con frecuencia pequeños sorbos de agua fresca, alternando con una tisana de cola de caballo y florres de árnica natural, pero esto no debe hacerse sino tres días después de producida la hemorragia, para evitar remover la herida si ésta es intestinal.
El tercer día el enfermo podrá tomar jugos de lechuga rallada y estrujada, o de manzana, leche de almendras dulces machacadas, jugo de uvas, zanahoria, etc. Todo a temperatura natural. Durante diez días la alimentación será líquida, en pequeñas cantidades y cada dos horas, pudiendo agregarse a lo anterior, lechadas de nueces peladas y machacadas o de avellanas en la misma forma, pero coladas.
Una o dos cucharadas de aceite puro de oliva tomado diariamente en la mañana, sirve de suavizante de las paredes del estómago. Más adelante se podrá comer quesillo fresco, panela, jocoque o yogurt una o dos veces al día y, poco a poco, fruta blanda mondada y, si se desea, agregar alguna sopa a mediodía, de avena colada o de verduras en la misma forma, para ir paulatinamente consumiendo frutas todavía sin cáscara. Después de un mes de este régimen ya se puede seguir otro menos estricto, más o menos dentro de las siguientes e indicaciones:
Desayuno, fruta madura sin piel, repitiéndola si se desea., comida – hortaliza tierna bien masticada (lechuga), papas cocidas con miel y un pedazo de que quesillo. Poco pan y tostado sólo sin no se han comido papas. Cena. Frutas como en el desayuno, almendras o nueces muy bien masticadas pueden servir de acompañamiento a las frutas ácidas.
En caso de afección aguda de la úlcera no debemos comer ensaladas ni pan integral. En su lugar puré de papas o de verduras. La leche está absolutamente prohibida en dolencias del estómago porque se avinagra, produciendo el perjudicial ácido láctico. En cambio el quesillo fresco o panela es un alimento muy fresco y desinflamante que ayuda a la cicatrización de las úlceras.
La arcilla, preparada con una o dos cucharaditas de arcilla en un nuevo vaso de agua fresca bien revuelta es purificadora, descongestionante y cicatrizante. También recomendamos la tisana de hojas de toronjil cuyano, dondiego de la noche y matico, alternando con cola de caballo o matico, salvia y dondiego de la noche. Más adelante, cuando no haya dolores ni molestias, se irá variando la alimentación al gusto del enfermo, pero siempre exclusivamente a base de vegetales, frutas y ensaladas.