Por qué la soledad nos afecta y qué nos provoca.
Soledad es la carencia de afectos que te impide encontrarte a ti mismo y valorarte como un ser sociable. Reconocemos dos tipos de soledad, la soledad personal y la social.
Es aquel sentimiento de frustración que te ataca por tener la incapacidad de encontrar aquella persona que te complemente, te acompañe y cuentes con él/ella para sostenerte en los difíciles momentos y que se alegre junto a vos en los momentos de algarabía.
Los ritmos estrepitosos de la vida actual nos han alejado cada vez más unos de otros, en un proceso en que paulatinamente ciertos factores como la desconfianza, las prioridades consumistas y la necesidad de trabajar cada vez más horas diarias están desgastando esa cualidad innata del ser humano que es la “sociabilidad”.
“El temor a comprometerse a sostener un vínculo relacional con los otros vulnerabiliza nuestras metas inalcanzables, que aunque las alcancemos nos encontraremos en soledad y sin poder compartirlas con alguien”.
La masa social en la actualidad se impone metas inalcanzables que someten a cada individuo a un aislamiento, en el cual trabaja duramente para alcanzar aquello inalcanzable. Pero han perdido la capacidad de fijarse en las necesidades primordiales propias como las de los otros. Es así que ya nadie se fija en cómo se siente o se encuentra el otro. El tiempo corre de prisa y el avance tecnológico no ha sido capitalizado de manera óptima por el ser humano, ya que en el actual mundo tecnológico del “todo se puede” cada vez más nos sometemos a la soledad y al autismo.
La soledad en cualquiera de sus dos formas se presenta como una nueva enfermedad del milenio, que ataca y somete a múltiples patologías emocionales y sicológicas que el hombre debe sobrellevar y afrontar.
Desvaloriza y socava la confianza en sí mismo, la capacidad de acercarse al otro, de expresar sus sentimientos de soledad y la necesidad de acompañamiento. En ocasiones, nos podemos encontrar rodeados de muchísimas personas, pero nuestro sentimiento aún es de soledad.
Y es porque esa multitud que nos rodea no nos hace sentir que contamos con ellos, sino que somos como unidades apilables, una al lado de la otra, sin querer admitir que los sentimientos y percepciones del otro no deben ser bloqueados como un sistema de computadoras para evitar vincularse, sino aceptar el riesgo de confiar e invertir emociones, lo cual tendrá frutos amargos y dulces, ya sea que se trate de un vínculo de amistad como así también de afectivo personal.
¿Qué nos sucede? ¿A dónde fueron nuestras cualidades sociales? ¿Por qué nos sentimos solos y nos encontramos bloqueados para revertir esa situación? En la actualidad las estadísticas reflejan un importante índice de soledad social y personal que afecta a la gran mayoría de las personas y que actúa directamente en el estado anímico del ser humano.
En mi humilde opinión, la soledad es un estado que en ocasiones genera sentimientos en las personas que las lleva a un mundo oscuro y triste, en el que se olvida cómo puede volver a encontrar el camino hacia la felicidad de sentirse acompañado de forma personal y social. Existen diferentes factores de la vida actual que le impiden reflotar sus cualidades innatas de un ser sociable por naturaleza.
Pero la soledad puede ser muy buena también, como por ejemplo: te conoces mejor, lo cual puede ayudarte a ser mejor, a ser más seguro (a) de ti mismo. A prepararte, a conocer, a experimentar, a escribir los versos más tristes de la soledad, donde seguramente encontrarás lectores que compartan esa soledad, y entonces te darás cuenta que en realidad, no lo estás tanto.
cierto, en soledad es cuando surge la inspiracion de los poetas y escritores.. pero como dicen nada en exceso. Ojala que todos tuvieramos solo momentos fructiferos de la soledad, pero estoy de acuerdo con el escrito… esto es un mal y enfermedad del nuevo milenio del que no todos tendremos la capacidad de escapar o superar