Aunque no parezca tener relación, caí en la bulimia por este motivo. Hoy lo puedo aceptar.
Como ya les había contado, mi vida era un desastre. Comenté que había conseguido irme de mi casa, y era lo que pensaba contar en éste espacio… pero haciendo revisión de mi pasado, y viendo la actualidad, los sufrimientos y las enfermedades de los adolescentes (y no tantos), me sentí obligada primero a tocar éste tema que aún hoy me sigue como un fantasma, la bulimia.
Siempre de niña fui la gordita de la familia, lo que no me molestaba, salvo cuando comencé a tomar conciencia y dimensión de mi cuerpo, allá por los 14 años. Media mas o menos 1.54 y pesaba 69 kilos, lo cual me enteré porque se acercaba mi cumpleaños de quince y mi madre quería hacerme ver que estaba gorda y necesitaba que me quedara lindo el vestido, así que me llevó a una farmacia a pesarme, con mi tía tambien, la que obviamente realizó unos cuantos comentarios.
Así es que comenzamos con las dietas, digamos que mucho no baje ya que el tiempo que me quedaba era poco, solo un par de meses, sumado a que era una dieta normal, en la cual se baja saludablemente. Y así festejé mis quince, con unos cuantos kilos de mas todavía. Lo que me llama la atención es que en la fiesta en lo que menos me fijé y se fijaron fue en los kilos, pero bueno, había que oir a los mayores que siempre tenían razon.
Al tiempo, cuando comencé a ir a bailar, ya el resto de los adolescentes (que son bastante crueles a veces) me hicieron recordar que era importante no ser gorda, o sea, yo no valía ni encajaba si era la gordita del grupo. Sumado a ésto el secundario, que es fatal para quienes no reflejan lo que la sociedad quiere ver. Sumado a que me había enterado de la enfermedad de mi madre y necesita no estar sola. Así que de nuevo la dieta…. que me duraban poco, porque aca lo importante no era bajar saludablemente, sino bajar RAPIDO!!
De hecho, había encontrado la manera de hacerlo, era simple, comía lo que queria y cuanto quería, total luego vomitaba y chau culpa y chau maldita comida que te hace desterrar de la sociedad. Pero bueno, uno en ese momento no tiene la suficiente información como para darse cuenta de los trastornos que luego acarrea.