Sus hábitos de atención e interpretación dan lugar a unas creencias profundamente arraigadas, las cuales corresponden a las interpretaciones que usted considera ciertas. Las creencias moldean la biología.

Un principio básico del Ayurveda es el que dice lo siguiente: somos lo que vemos. Lo que vemos es un acto selectivo de atención e interpretación. Aunque usted recibe en cada momento un alud de miles de millones de impulsos sensoriales, usted filtra selectivamente la gran mayoría, permitiendo la entrada a su conciencia solamente de una fracción muy pequeña. Lo que usted admite en su conciencia depende de los patrones habituales según los cuales usted ve e interpreta el mundo. A fin de aclarar esta noción, imagine que usted está sentado con una amiga en la banca de un parque.
Del otro lado de la calle ven a una mujer paseando a un perro. Su amiga, quien es gerente de una tienda de ropa femenina, toma nota inmediatamente de lo que la mujer lleva puesto, examinando su ropa. Al considerar que no le agrada la vestimenta que lleva la mujer, su amiga se siente ligeramente molesta. Usted, un amante de los animales, escasamente se fija en la mujer pero pone su atención en el perro, el cual le recuerda un cachorro que tuvo cuando era niño y, en consecuencia, siente algo de nostalgia. ¿Cuál es la realidad? Es muy distinta para los dos a causa de sus actos selectivos de atención e interpretación.
La realidad es flexible y está sujeta a modificaciones.
La realidad es producto de la percepción, la cual es un acto
selectivo de atención e interpretación.
Hay muchos ejemplos visuales de este principio. Los dibujos que aparecen a continuación demuestran cómo la atención y la interpretación del observador determinan su realidad. Los datos sensoriales no se modifican cuando usted pasa de una interpretación a otra. Lo que usted ve cambia como consecuencia de un cambio en su estado de conciencia. Lo que usted ve es producto de su atención y de sus interpretaciones y éstas en últimas moldean sus creencias. Una creencia es sencillamente una interpretación que usted considera cierta. Por ejemplo, a causa de los hábitos de percepción, la mayoría de las personas que vivieron hace quinientos años creían que el Sol giraba alrededor de la Tierra. Cuando Copérnico sugirió que nuestro planeta no era el centro del universo provocó una gran molestia porque todo cuestionamiento a las creencias prevalecientes genera resistencia. Sin embargo, las ideas nuevas que amplían nuestra conciencia, mejoran la vida y nos acercan a la verdad son contagiosas. No pasa mucho tiempo antes de que una masa crítica de personas acojan la idea nueva, modificando para siempre lo que creen sobre sí mismas y sobre el mundo.
Ahora que nos adentramos en el nuevo milenio, la visión de nuestros científicos más avanzados apenas comienza a influir sobre nuestras opiniones colectivas. Nuestras ideas sobre el cuerpo humano, su envejecimiento y hasta el tiempo mismo están sufriendo cambios profundos y abriendo la posibilidad de unos estados de salud, vitalidad y longevidad sin precedentes. Veamos la forma cómo podemos comenzar a acoger esas creencias más amplias, generadoras de poder.
Muy interesante!, te felicito, está muy bien redactado.
Saludos.