Con la añadidura de prefijos griegos o latinos a la palabra fobia —que en griego significa “temor”— se han formado centenares de palabras que identifican temores específicos. He aquí algunos ejemplos de las fobias mejor conocidas.
- acrofobia: temor a la altura
- agorafobia: temor a los lugares abiertos
- ailurofobia: temor a los gatos
- hidrofobia: temor al agua
- astrofobia: temor a las tormentas con truenos
- claustrofobia: temor a los espacios cerrados
- cinofobia: temor a los perros
- demonofobia: temor al diablo y demonios
- gefirofobia: temor a cruzar puentes
- hematofobia: temor a la sangre
- hodofobia: temor a viajar
- lalofobia: temor a hablar
- microfobia: temor a los microbios
- misofobia: temor a la suciedad o contaminación
- nictofobia: temor a la oscuridad
- ofidiofobia: temor a las serpientes
- pirofobia: temor al fuego
- tanatofobia: temor a la muerte
- xenofobia: temor a los extraños o extranjeros
- zoofobia: temor a los animales
¿A qué tienes miedo?