Epidemias y su relación con las fronteras.
Edad, sexo, ocupación o profesión, posibles enfermedades previas y tratamientos, vacunaciones anteriores, situación ambiental, estilo de vida, y otros.
La demanda de vacunas con ocasión de viajes de turismo es una excelente oportunidad para actualizar todas las inmunizaciones que no hayan sido realizadas por diferentes razones.
Además de lo que se podría denominar “características del viajero”, deben tenerse en cuenta tambien las “caracteristicas del viaje”, como lo serian, destino, itinerario a seguir, duración total del viaje y tiempo de permanencia en cada área geográfica, tipo de viaje (urbano, rural) y de alojamiento (hotel, mochila) durante el mismo, actividades a realizar en el curso del viaje, tipo de contacto a mantener con la población autóctona, etc.
Otro aspecto importante a tener en cuenta seria la exigencia legal de las vacunas (certificado internacional de vacunación), establecida por algunos países para la circulación de pasajeros en su territorio. Actualmente están prácticamente limitadas a la vacuna de la fiebre amarilla en áreas de Sudamérica, África y Asia.
Por ejemplo en Bolivia, Las vacunas contra la fiebre amarilla, hepatitis, tifoidea tétanos y polio deben ser actualizadas. Para aquellos que van a las áreas tropicales se recomiendan las tabletas contra la malaria. Los mosquiteros y los repelentes son una buena idea para ayudar a prevenir muchas enfermedades tropicales.
Allí existen centros especiales de vacunación. Las vacunas para el interior del país son gratuitas.
En Buenos Aires el Hospital Muñiz, tiene un servicio de atención al viajero, donde de acuerdo a su itinerario de viaje le aplicarán las vacunas correspondientes.
Las vacunas recomendables son todas aquellas vacunas que puedan ser de utilidad para los viajeros, la mayor parte de éstas se administran en los centros de de vacunación internacional. Las vacunas de gran interes para los viajeros son: hepatitis A, hepatitis B, hepatitis A+B, fiebre tifoidea, meningocócica, sarampión, poliomielitis y otras de menor uso como la rabia o las de las encefalitis japonesa o centroeuropea.
Finalmente cabe recordar la conveniencia de aportar y conservar debidamente los carnés de vacunación o documentos que acrediten vacunaciones anteriores.
Agradecimientos: A Gloria, nuestra profesora querida, por enseñarnos tanto y transmitir sus conocimientos
Fuentes consultadas: -Marcelo Peche- Especialista en gastroenterología –Hospital Francisco López Lima