La obesidad afecta la calidad de vida.
En México la población con algún grado de obesidad ha crecido en los útimos años al grado de que ya se ha convertido en un problema de salud pública. Según los estudios al respecto, el 70 por ciento de la población tiene obesidad o sobrepeso, principalmente debido a los malos hábitos alimenticios.
Estas condiciones de sobrepeso ocasionan el incremento de enfermedades como hipertensión arterial, arterioesclerosis, diabetes, infartos, entre otras. De seguir la población con los malos hábitos alimenticios, así como la no práctica de algún deporte o ejercicio físico, en 10 años el 90 por ciento de los mexicanos padecerá obesidad o sobrepeso.
Esta problemática de salud pública se ha incrementado de forma preocupante entre la población infantil y juvenil, lo que desencadenaría que de manera más temprana degenerará en una enfermedad crónica.
Además de la obesidad por malos hábitos alimenticios existe también la obesidad mórbida. Esta última es aquella que padecen personas con más de 45 kilos de sobrepeso y para la cual el Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con un tratamiento correctivo llamado “cirugía bariátrica”, que se realiza por 3 procedimientos diferentes: bypass gástrico (llamado también “cortocircuito gástrico”), la derivación biliopancrática y la gastrectomía en banda.
Este tipo de intervención consiste principalmente en limitar la cantidad de alimentos que puede consumir una persona. En sus tres tipos de cirugía se tiene que cortar, colocar una banda o un globo y engrapar el estómago o intestino.
La cirugía bariátrica va encaminada a que la persona baje de peso de forma rápida y controlada y se aplica a pacientes que no padezcan de hipertensión arterial, problemas articulares graves, diabetes mellitus o hígado graso, entre otras.
Este tipo de cirugías no se deben tomar únicamente para verse bien, sino principalmente por motivos de salud, ya que les permitirá tener una mejor calidad de vida y vivir muchos años más.
La semana pasada escuché una entrevista de Carmen Aristegui al Dr Meléndez, consultor en nutrición y decía que la causa más grande de la obesidad infantil es el ambiente en el que vivimos: los niños son más sedentarios, no sale a las calles por inseguridad, todo se hace en coche, siempre hay elevadores y escaleras eléctricas y cosas por el estilo. Habría que poner más atención en las actividades de los niños.