La vida de un fumador en un año de su vida con la ley antitabaco de México.
Estamos de fiesta en México gracias a nuestros excelentes legisladores con sus propuestas tan novedosas estamos celebrando un año de la ley anti tabaco, con la cual está prohibido fumar en espacios públicos cerrados.
Quiero aclarar que soy fumador desde que estaba en el bachillerato, recuerdo que fumaba a todas horas; al despertar, después de comer, al entrar y salir de la escuela y antes de dormir fumaba. Honestamente nunca pensé que se creara una ley contra el tabaco pero así fue.
Cuando entro la ley anti tabaco ya era un poco mayor y entendía perfectamente que podía dañar a fumadores pasivos, lo supe de primera mano por que en mi hogar nunca puedo fumar frente a mi madre, no por miedo sino porque ella sufre de ataques respiratorios así que siempre he fumado en la calle.
Los primeros días de la ley fueron molestos, no podía fumar en los lugares que acostumbro hacerlo: Jugar billar y no fumar es algo deprimente, lo mismo que salir a los antros y bares y no puedas hacerlo lícitamente.
Empecé a buscar alternativas, lugares donde podría fumar sin sentirme un bicho raro si no podía fumar en casa podría hacerlo en la calle, así que busque hacerlo en un parque pero resulta que estaba prohibido, en los restaurantes no se podía, así que pensé en otro método digestivo. Inconscientemente estaba reduciendo mi consumo de tabaco y crecía mi calidad de vida.
Con el paso del tiempo me acople poco a poco a la nueva ley, en el trabajo fumo en la parte frontal de mi edificio, por lo que solo puedo fumar un cigarrillo sin sentir que es perder el tiempo, en mi casa fumo cuando no se encuentra nadie que generalmente es a la hora de la comida y en los bares nos vamos al rincón más apartado y lo hacemos a escondidas.
Gracias a la ley he reducido mi consumo de tabaco, aunque sigo siendo fumador, pero al menos ya no daño a la gente a mi alrededor, he corrido por primera vez en una carrera atlética y he llegado a la meta, mi sonrisa volvió a la blancura que tenía cuando era niño y mi novia feliz de que al besarme no sienta que esta besando a un cenicero. Un año con esta ley quien lo iba decir que esta idea si funcionaría.