Es importante, según indican especialistas en el tema, que la gente no tome los días de asueto y feriado venideros como un período de vacaciones para trasladarse de un lado al otro.
Así se explica la preocupación de algunos por la cantidad de movimiento que va a tener lugar este a partir del jueves como consecuencia del feriado por el aniversario de la independencia argentina, el viernes declarado asueto sanitario para los organismos públicos y algunos privados como los bancos, y el venidero fin de semana. No es un fin de semana largo para que las personas se trasladen a la costa o a cualquier lugar del país, ya que la gripe puede dispersarse e incluso llegar a lugares donde no había infectados. Los grandes centros urbanos son los principales focos de infección y muertes, por lo que no es recomendable acercarse a ellos durante estos días.
Lo óptimo, según fuentes médicas, es quedarse en su casa, disfrutar momento junto a la familia y no concurrir a sitios aglomerados. Es por ello que todavía queda sin esclarecerse por qué las aulas de escuelas primarias, secundarias, universitarias y hasta los bancos que cerrarán el viernes estarán con sus puertas cerradas, mientras que todo lo que esté relacionado con la recaudación de entradas continúa como si nada ocurriera. Como ejemplo es suficiente con echarle un vistazo a los partidos de fútbol que llevan a decenas de miles de personas pero que evidentemente esos intereses generan una prohibición a ser cancelados o postergados. También continúan abiertos los boliches, los cuales con tantos días de descanso van a abrir aún más sus puertas a los jóvenes.
Faltan políticas nacionales homogéneas que se hagan respetar y faltan políticas de estado coherentes, pero lo que fundamentalmente estamos experimentando es una falta de conciencia de la gravedad de la situación cuando los muertos ya superan las 70 personas. A los argentinos nos gusta estar a la vanguardia de todo pero no estemos a la vanguardia de los muertos por la gripe A. Apelemos a la conciencia colectiva que nos va a ayudar a que la situación sea lo menos traumática y dramática posible.