La abundancia de alimentos puede, también, significar un símbolo de seguridad.
Cuando los médicos y los siquiatras estudiaron el problema de la obesidad, siempre se preguntaron por que las personas comían más de lo necesario. Y encontraron una explicación en el hecho de que la comida no es solamente una fuente de energía, sino que además es un medio de resistir a las tensiones de la vida diaria. El acto de comer resulta al mismo tiempo, un placer, un entretenimiento y un medio de evadir situaciones molestas.
La necesidad de comer, para algunas personas, se manifiesta luego de que pasan por una experiencia conflictiva o de contrariedad. Mientras que otros suben de peso cuando alguna situación toma, para ellos, dimensiones tremendas o es motivo de gran incertidumbre, como un futuro matrimonio, o un empleo nuevo, quizás una pronta intervención quirúrgica o una importante transacción económica. Algunos otros comen mucho cuando están aburridos, o sienten compasión de si mismos y creen que se merecen algún consuelo.
La abundancia de alimentos puede, también, significar un símbolo de seguridad.
Algunas personas comen cuando se sienten tristes, molestas, con aprensiones o sienten vergüenza. Y da la impresión de que si comen se protegen contra el exceso de sensibilidad.
Este problema de la tensión, que tiene muchos factores en el comer en exceso, y muestra la equivocación de los que afirman que toda persona puede seguir una dieta, y que lo único que se necesita es fuerza de voluntad. Pero realmente, el resultado de un régimen esta dependiendo, en gran medida, del equilibrio emocional, bueno o malo, de la persona que quiere someterse a él.
A fines de los años cincuenta eran muchos los médicos que dudaban antes de recetar dietas para las personas que padecían sobrepeso en exceso, sobre todo, cuando esas personas tenían una vida feliz, se desempeñaban socialmente bien y tenían, además una buena salud.
Y aun en las mejores condiciones no se debe poner a una persona a dieta durante un periodo de mucha ansiedad. Las personas con exceso de peso que están preocupados por dinero, por la familia, o por razones laborales, no tienen que cargar con otra preocupación mas, es decir la de someterse a un régimen alimenticio.