Cuando decidimos llevar adelante una dieta comenzamos con toda la energía puesta en ese objetivo: perder peso. Con el paso de los días se nos hace cuesta arriba sobrellevarla, ya sea porque deseamos comer otros alimentos que antes ingeríamos casi sin darnos cuenta, por el esfuerzo que significa ser constante con la actividad física y sobre todo porque los resultados no suelen verse en forma inmediata. Aquí encontrarán consejos de gran utilidad.
En primer lugar lo importante es que la dieta sea la adecuada para nuestra edad, peso actual y estilo de vida , por tales motivos lo mas conveniente es visitar una nutricionista quien en primer lugar nos hará una entrevista donde no solo registrara nuestro peso, sino que además nos tomara medidas del abdomen, brazos y piernas. En dicha entrevista la nutricionista nos hará preguntas acerca de nuestros hábitos alimenticios y que alimentos preferimos, en base a la información que Ud. le proporcione el profesional preparara una dieta.
Una de las causas más comunes por la cual abandonamos las dietas es que terminamos comiendo siempre lo mismo: el churrasquito con ensalada y la fruta.
Debemos organizar nuestras comidas e ingestas de antemano ya que a veces la falta de tiempo nos lleva a caer en lo más sencillo de preparar y terminamos por hartarnos de comer siempre lo mismo.
Las comidas deben ser seis durante el día y es muy importante no saltearse ninguna de ellas.
Un día típico de una dieta saludable podría incluir:
A veces sentimos ansiedad para contrarrestarla podemos recurrir a pequeñas ingestas que nos liberaran de dicha ansiedad sin sumar calorías o sumando muy pocas como por ejemplo: un pocillo de caldo desgrasado, una taza de té de menta frío, algunas bolitas de melón bien frío, 2 gajitos de manzana verde, un caramelo ácido, 4 o 5 frutillas con queso blanco diet.
Y siempre después de cada comida lavarse los dientes con pasta mentolada.