El cuerpo es holográfico. Por consiguiente, cuando modificamos un marcador biológico, ejercemos un efecto sobre todos los demás.

Cuando un médico desea verificar el estado de ciertos agentes bioquímicos del cuerpo, lo hace tomando una muestra de sangre. Se acepta que los resultados obtenidos a partir de una gota de sangre son válidos para todo el cuerpo. Por ejemplo, si queremos medir el nivel de azúcar en la sangre, basta con examinar una cantidad ínfima obtenida pinchando un dedo. Suponemos que lo que revela una gota de sangre es lo que sucede en todo el cuerpo. Esta suposición se deriva del reconocimiento de que el cuerpo es como un holograma. Esto significa que el todo está presente en cada una de sus partes: cuando un aspecto cambia, todo cambia.
Si aplicamos este principio al retroceso del envejecimiento, veremos que un cambio sano en un 11 aspecto de la vida tendrá un efecto positivo sobre el estado general de bienestar. Mientras más opciones dañinas podamos reemplazar por otras positivas para la vida, mayores serán los beneficios profundos para el cuerpo, las emociones y el espíritu. Cuando revertimos un marcador biológico del envejecimiento, revertimos casi todos los demás. Por ejemplo, al mejorar la fuerza muscular aumenta la densidad ósea. Al mejorar la capacidad aeróbica, mejora la función inmunológica. Por consiguiente, nuestro programa de diez pasos para revertir el envejecimiento es un enfoque holístico práctico para lograr un cambio profundo en la calidad de vida. Son sistemas sencillos pero poderosos y sentimos gran alegría de poder compartirlos con usted.
El condicionamiento de nuestra sociedad nos lleva a creer que a medida que envejecemos nos deterioramos física y mentalmente. Cuando usted logre desprenderse de ese condicionamiento, aprenderá por experiencia propia que cada día podrá mejorar de muchas formas su capacidad física y mental. Eso es lo que este libro promete. Si practica los diez pasos diariamente, podrá revertir su edad biológica, que es la única que realmente importa.