A vos seguramente te ha pasado: comiste mucho o muy “pesado” y después no lograste conciliar el sueño. O, si lo hiciste, al levantarte tuviste la sensación de que no descansaste como te merecías…
El estado de pesadez, del que parece dificil escapar cuando se ha comido en exceso, se donomina “marea alcalina post-prandial” y puede evitarse comiendo lo preciso. Respetando esta regla tendrás dulces sueños.
Si la imposibilidad de dormir persiste, hay que consultar al médico: los trastornos severos del sueño no dependen de la dieta. Pueden deberse a problemas psicológicos, respiratorios, cardíacos o hepáticos, que requieren tratamiento profesional.
Descartados estos peligros, y al momento de ponerse el pijama, conviene tener en cuenta estos consejos: