Imagínese por un segundo que un ser querido necesite tu ayuda y tú no sepas cómo ayudarlo. Sólo necesitas saber lo necesario para poder salvar una vida…
Cuando una persona se lesiona o enferma repentinamente, transcurre un lapso de tiempo antes de que pueda recibir asistencia médica, y lo que hagamos o nos abtengamos de hacer durante ese intervalo de tiempo es de tal importancia que puede significar la vida o la muerte de la victima.
En los casos graves es vital llevar al paciente a un médico, a quien encontraremos en la sala de urgencias del hospital más cercano. Si por cualquier causa no lo podemos trasladar llamaremos inmediatamente a un ambulacia.
Los priemros auxilios son las medidas de asistencia que podemos proporcionar mientras llega el médico. Ante uno mismo, ante la propia familia y ante el prójimo estamos obligados a conocer y entender los procedimientos sencillos que pueden aplicarse, rápidamente, en caso de urgencia.
Cuando nos dispogamos a ayudar a una persona seriamente lesionada sobre todo hay que tener en cuenta tres cosas:
Recordemos que la serenidad en esos momentos, así como el tiempo son importantes, cada segundo puede ser decisivo.
Es vital, no mover a una persona con lesiones graves en el cuello o la espalda, a menos que sea indispensable apartarla de otro peligro.
Empezaremos los primeros auxilos de esta forma:
Si es posible encargar a alguien que pida una ambulancia o llame a un médico, mientras administramos los primeros auxilios. Esta persona que efectua el llamamiento explicará al médico la naturaleza del caso y le pedira asesoramiento mientras él o la abulancia llegan.
Examinaremos al paciente con delicadeza, aflojando la ropa que pueda apretarle, si es necesario cortaremos la ropa para evitar dolores o movimientos bruscos. Nunca despegaremos las telas adheridas al cuerpo en caso de quemaduras.
Traquilizaremos a la víctima y trataremos de conservar la calma nosotros mismos, para disipar los temores y el pánico del herido.
Nunca obligaremos a tragar líquidos a un apersona inconsciente o semiconciente, podemos probicar un asfixia. Nunca trataremos de reanimar con golpes o sacudidas a alguien que haya perdido el conocimiento.
Esta es una breve introducción del comienzo de los primeros auxilios, en las proximas paginas iras aprendiendo paso por paso como actuar segun el caso.