El gobierno hace frente a la pandemia de influenza A H1N1 que está azotando a Argentina.
Desafortunadamente en el cono Sur, principalmente en Argentina, la pandemia de la Influenza AH1N1 se está propagando a tal punto que los centros de salud y hospitales, están al borde del colapso, además de que la mayoría no cuenta con el antiviral para tratar este mal. Hasta los médicos están a punto de colapsar debido a la gran cantidad de gente que deben atender, al cansancio por las largas jornadas de trabajo y al poco tiempo de descanso, aproximadamente 2 horas. Argentina también presenta la mayor tasa de mortandad (al menos 60 muertes) debido a que el brote coincide con el invierno austral.
No hay explicación al hecho de que Argentina tenga una tasa de mortandad más alta con respecto a sus países vecinos como son Chile, con 20 muertes (8.000 infectados, más del triple que Argentina). Uruguay con 5 muertes, Paraguay con 3 y Brasil con 1. La consternación es total, pues se cree que ascienden a 100.000 los casos de gripe no confirmados, que llevan a deducir el alto número de muertes en el país.
Pero Argentina no es el único país que registra una alta cifra de casos no confirmados científicamente, en Chile, la Agrupación de Médicos de Atención Primaria, estima que los infectados por gripe porcina llega a 500.000.
Una de las causas para explicar tantos decesos en Argentina, a parte del variable clima, es la falta de tratamiento médico, o la consulta tardía. Además de que el principal problema en Argentina es que los medicamentos están centralizados, pues solamente autoridades públicas tienen acceso a ellos, y son suministrados exclusivamente a personas con sintomatología agravada, o a aquellas en grupos de riesgo.
Esta metodología no es para nada acertada, pero parece ser que se seguirá el ejemplo de países como Chile, donde se medica a todo paciente sospechoso de estar infectado, o la de Uruguay donde se puede conseguir sin fórmula médica el oseltamivir (Tamiflu). Este antiviral fabricado por Laboratorios Roche también comenzó a distribuirse en las droguerías de Argentina, pero el producto aún no se consigue en las farmacias. Aunque el nuevo procedimiento ha sido anunciado por el ministro de salud nacional, éste admitió que no dispone de medicamentos suficientes para tratar a todos los pacientes sospechosos de tener el virus.
Los adultos jóvenes conforman la mayoría de víctimas mortales, pero las mujeres embarazadas son un grupo de alto riesgo golpeado por el brote, por ser más susceptibles de contraer neumonías gripales y a la fecha al menos seis de ellas han fallecido desde que el virus entró al país en el mes de mayo. Desde la semana pasada el gobierno anunció licencias de 15 días para las mujeres encinta, con el fin de ayudar a prevenir nuevos decesos.
Se ha comenzado una investigación por parte de la Fiscalía, para determinar si el alto número de muertes y contagios por la gripe porcina se debe a que las autoridades nacionales y de la provincia de Buenos Aires incumplieron sus obligaciones llevando a cabo los comicios legislativos el pasado 28 de junio en medio del invierno y el fuerte brote de gripa porcina.
Esta investigación también busca determinar si las autoridades escondieron la gravedad del brote por cuestiones proselitistas, acusación de grandes proporciones contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, ante el gran número de contagiados entre finales de junio y principios de julio. El ministro Zin rechazó dichas acusaciones y negó el retraso de medidas sanitarias por orden de sus superiores.