El dolor de garganta se debe a infecciones del tracto respiratorio superior, habitualmente causadas por virus, pero a veces por bacterias. La garganta irritada suele acompañar al resfriado o la gripe, dura unos tres días y puede causar una fiebre ligera. Los remedios naturales tratan la infección y aplacan la inflamación.
La pimienta alivia temporalmente el dolor de garganta. Haga gárgaras con 125 ml (4 oz líq.) de agua caliente, una cucharadita de jugo de limón, una cucharadita de sal y una pizca de pimienta en polvo, varias veces al día.
El ajo es un poderoso aliado del sistema inmunitario, excelente para combatir los virus que causan muchos dolores de garganta. Coma dos dientes de ajo crudos al día a la primera señal de dolor de garganta.
Córtelos finalmente y añádalos al caldo de pollo, caliente, antes de servirla. El calor de la sopa también calmara temporalmente la garganta.
La quinácea estimula el sistema nervioso y ayuda al organismo a superar la infección. El saúco impide que el virus se multiplique. Tome media cucharadita de extracto de equinácea y una cucharadita de extracto de saúco tres veces al día en 60 ml (2 oz líq.) de agua caliente.
El malvavisco contiene una fiebre soluble en agua que calma los tejidos irritados. El jengibre y la menta ayudan a aliviar la inflamación.
Deje hervir 5 minutos la raíz de malvavisco y la de jengibre en agua, en una olla tapada. Quite la olla del calor, añada menta, tape de nuevo la olla y déjela reposar 10 minutos.
Cuele la infusión, endúlcela si lo desea y bébala cuantas veces lo necesite.
Las gárgaras de infusión caliente de savia y sal de mar alivian la garganta y favorecen su curación. La savia contiene compuestos astringentes que quitan temporalmente el dolor, y la sal de mar posee ciertas propiedades antisépticas.
Vierta el agua sobre la salvia, tápela y déjela 10 minutos. Cuélela, añádale sal de mar y haga gárgaras con esta solución caliente varias veces al día.