La mayoría de las dietas son “hambre para hoy, pan para mañana”.
Entonces lo primero que cualquier persona que quiera bajar de peso debe hacer es informarse de la cantidad de grasa que tienen sus alimentos y consumir sólo el porcentaje aconsejable por su médico. Cambiar sus hábitos alimenticios para acelerar el metabolismo, mezclando alimentos como proteínas con verduras verdes, carbohidratos con verduras verdes, y lo que es proteína y carbohidratos en menor cantidad.
Después debe hacer diversos ejercicios que le hagan bajar las calorías que ingirió con los carbohidratos. ¿No le gustan los ejercicios? Bueno, barrer por una hora gasta 66 calorías, bailar por el mismo tiempo consume 120 calorías y así cada movimiento que se haga en la rutina quema una determinada cantidad de grasas. Si bien este tipo de actividades no son como los ejercicios del gimnasio le ayudarán a empezar a alivianar su cuerpo y cada día sentirá deseos de hacer más actividad física, naciendo de una necesidad propia y con agrado, no como una imposición que muchas veces daña con su presión la autoestima y produce mayor ansiedad. Por lo mismo, muchas personas que terminan una dieta de una cantidad de días y una rutina de dos o tres semanas al gimnasio, vuelven al exceso de comida y al sedentarismo.
Lo que llamamos ejercicios aeróbicos son los que hacen que nuestro cuerpo gaste muchas calorías en poco tiempo como correr, andar en bicicleta y nadar, pero en definitiva lo que hacen estos ejercicios es movernos, simplemente, mover el cuerpo ágilmente. Se puede empezar de a poco, acostumbrando al cuerpo a eliminar las calorías con actividades sencillas para que cada día aumentemos los movimientos y se forme un hábito agradable en conjunto con alimentos saludables, donde se puede comer de todo, pero bien combinado y en forma moderada.