El nivel de colesterol elevado, conocido médicamente como Hipercolesterolemia, es una afección que afecta a millones de personas en el mundo y que representa una amenza directa para el organismo. Sepa cómo disminuirlo con estos consejos.
El colesterol es un compuesto lipídico que se aloja en los tejidos y en el plasma (componente de la sangre) de nuestros cuerpos.
Si bien, el colesterol está presente en todos nosotros, es posible que su concentración esté por encima del límite que se considera saludable (en un adulto, el valor deseable de colesterol en sangre es de 150 a 200 mg/dL).
Esta condición se denomina Hipercolesterolemia, y representa una amenza directa para nuestro organismo, ya que puede ocasionar obstrucciones en los vasos sanguíneos y arterias y producir infartos de miocardio o cerebrales, y también puede producir daños importantes en el hígado, como la sirrosis. Por ello, siempre debemos hacernos análisis de sangre (son muy simples, rápidos y económicos) para determinar la concentración de colesterol y debemos mantener una dieta saludable combinada con ejercicios aeróbicos.
En primera instancia, se debe consultar al médico, y éste proveerá de los mecanismos ideales para sus condiciones de salud. Entre estos mecanismos encontramos: la dieta, el ejercicio y los medicamentos.
Lo que sucede, es que el colesterol viaja por el torrente sanguíneo en “paquetes” de lipoproteínas. Estos paquetes pueden ser de baja densidad (llamados LDL) o de alta densidad (HDL).
Las LDL se encargan de incorporar colesterol al torrente sanguíneo, mientras que las HDL se encargan de quitar colesterol del organismo. Este proceso es necesario para que el hígado regule nuestro metabolismo.
Por ello, es bueno tener niveles elevados del llamado “Colesterol HDL” al cual mucha gente denomina tambien “Colesterol bueno”. Mientras que tener altos niveles de LDL es perjudicial para la salud, pues indica que el metabolismo está en desequilibrio y se produce más colesterol del que el hígado realmente necesita.
Podemos mejorar nuestros niveles de colesterol total si seguimos las siguientes pautas:
Lo principal es eliminar el cigarrillo. Éste además de asociarse a niveles altos de colesterol, aumenta enormemente (unas 10 veces) el riesgo de padecer infartos de miocardio y genera calcificación del colesterol en las arterias.
También es necesario incluir rutinas de ejercicio que nos hagan respirar (éstos se llaman “aeróbicos”). Si no tenemos la capacidad física y la disponibilidad para salir a trotar todos los días, podremos seguramente adaptar nuestros hábitos para que se vuelvan más saludables. Por ejemplo, podemos sacar a pasear nuestras mascotas, o estacionar el auto más lejos de donde nos vamos a desenvolver, o incluso cambiar nuestro medio de transporte por una bicicleta o un par de patines.
En casos normales, no se requiere administrar medicamentos y el médico normalmente opta por recomendar una dieta o un plan de ejercicios.
Sin embargo, hay casos de riesgo inminente o pacientes que cumplen con determinados criterios médicos que ameritan que se les administre medicamentos. Los medicamentos por lo general suelen ser muy efectivos y disminuyen no solo los niveles de colesterol, sino también los de grasas en general y triglicéridos; reduciendo rapidamente los riesgos del paciente.