Estudios llevados a cabo por investigadores estadounidenses afirman que el uso de teléfonos celulares puede provocar tumores cerebrales.
Hoy en día, existen además tres tipos de teléfonos inalámbricos o móviles que se utilizan: teléfonos celulares para automóviles, celulares transportables y teléfonos inalámbricos. Todos estos implican una menor exposición del cerebro a la radiación ya que la unidad que la emite se encuentra a cierta distancia de la persona. Si los teléfonos celulares muy pequeños que se transportan en la mano no presentan mayor riesgo de tumor cerebral, sería muy sorprendente que estos otros tipos de teléfonos sí lo causaran, ya que exponen a una frecuencia de radiación mucho menor.
El número de usuarios de teléfonos celulares ha aumentado enormemente en los últimos 10 años. Debido a esto, una gran cantidad de investigaciones científicas que estudian la relación entre utilización de celulares y tumor cerebral, se están llevando a cabo actualmente. El más grande, es un estudio multicéntrico internacional que comprende 3000 casos y 3000 controles, coordinado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), cuya sede se encuentra en Lyon, Francia. Todavía faltan varios años para la obtención de resultados. Por otra parte, se espera que los resultados de otra investigación realizada en Dinamarca que incluyó 550.000 usuarios de teléfonos celulares desde 1982 a 1995, sean publicados. Actualmente en Estados Unidos y en el Reino Unido, se están destinando fondos y esfuerzos para continuar con el desarrollo de investigaciones sobre este tema.
Las causas de tumor cerebral son desconocidas, por ello, los científicos del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, evalúan un amplio rango de posibles factores de riesgo que incluyen a los ambientales, los relacionados con el estilo de vida y los genéticos. Los resultados de estos reportes aparecerán en publicaciones futuras y debido al interés de la población, el uso de los teléfonos celulares será el primero.
Según la Organización Mundial de la Salud, la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad, como los generados por los teléfonos celulares no producen ninguna consecuencia nociva para la salud, incluido cáncer.
A esta conclusión llegó la entidad luego de estudiar cerca de 25.000 documentos que abordaban este tema.
La investigación fue más allá y descartó también que el uso del celular ocasionara enfermedades menores como dolores de cabeza, nauseas, ansiedad, depresiones, fatiga y pérdida del deseo sexual.
Según la Asociación Americana de Corazón, los impulsos eléctricos producidos por el corazón no sufren ninguna alteración importante por el uso del celular y mucho menos por llevarlo apagado en el bolsillo de la camisa.
De acuerdo con lo establecido por AHA, el uso de un teléfono celular ni siquiera genera riesgos para los que tienen instalado un marcapasos.
La explicación es que la mayoría de los teléfonos celulares son de menos de tres vatios, insuficientes para afectar el funcionamiento de los marcapasos.
En conclusión, estos pequeños teléfonos no serían capaces de producir un infarto.
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